viernes, 6 de julio de 2007

Sonia 08: Mi cumpleaños 36.

Sábado 9 de junio de 2007.

Soy de los que creen que festejar el cumpleaños por adelantado es mufa. Si me desean feliz cumpleaños por anticipado me toco el huevo izquierdo, esas cosas. Por eso elegí hoy, para el festejo. Por supuesto, a los invitados les avisé con mucha antelación. Soy ansioso, sí.

Ayer me llamó Sonia 08, para preguntarme si en el fin de semana nos veíamos. Le dije que sí, que en mi cumpleaños. A ver: llegué a una conclusión que, creo, puede ser errónea. Sonia 08 se siente un objeto -en un momento, el domingo pasado, le dije vos le das demasiada importancia al sexo, y que eso lo diga alguien como yo es todo un dato-, y no me parece mala mina. Me parece una buena persona que anda aún más perdida que yo. Quizás se puedan compartir buenos momentos, me digo. Quizás si le otorgo otro lugar que el que ella creer merecer las cosas podrían cambiar. Por ejemplo, que venga a mi cumpleaños, que esté con mis amigos, que vea otras partes de mí que aquellas que aparecen en el blog y la llevaron a una absurda idolatría.

Llego temprano. Me ubico en la mesa. El cantobar es "República de acá", está en Placita Serrano. El primero en llegar es el Libanés, que me abraza, me demuestra su cariño. Charlamos. La gente tarda en llegar. Artistas. Mensaje de texto: ya estoy por ir, me estoy poniendo linda. Sonia 08. Respondo ok.

Llegan la Bella Poetisa -me regala un libro hermoso de Haruki Murakami-, Lolamaar, la Trotamundos, la Editora Mais Bonita -me regala el último de Stephen King, que justo me lo dio el Editor Más Fachero para reseñar, así que lo cambiaré por el segundo tomo de los cuentos completos de Cheever-, la Mujer Imperfecta. Empezamos a joder con quién subirá a cantar primero, mandamos papelitos con el nombre del resto como posibles intérpretes, para obligarlos.
En un momento, el Libanés me dice que en nuestra mesa son todas minas excepto nosotros dos.
-Parece que fuéramos ganadores -se ríe.
-Nadie se aviva que son todas amigas -me río-. Y que lo artistas son más impuntuales que las artistas.

Llega Sonia 08. Viene a la mesa. Momento difícil, ¿cómo la presento? Una amiga, pienso. Mejor, directamente el nombre. Le presento al resto, y lo primero que ella hace es tratar de averiguar quién es quién en el blog. En un momento, la Bella Poetisa, que no tiene un pelo de tonta, se hace la boluda y le pregunta:
-¿Y vos cómo lo conocés a Elemental?
En realidad, su pregunta es: ¿cuál es tu lazo con Elemental?
Y Sonia 08 responde:
-Soy su admiradora número uno.
Cierro los ojos.
Empieza la música.
Cagamos, pienso.

Subimos con la Trotamundos, la Mujer Imperfecta y el Libanés a cantar un regatón -no sé si se escribe así-. Yo no tengo la más remota idea del tema, la música avanza y no sé dónde leer la letra, cómo entonar. A decir verdad, ellos tres tampoco saben. El Libanés, en un inusitado rapto de dominio escénico, improvisa a los gritos en el escenario, y la gente aplaude.

Más tarde, llegan el Ganador y su novia. Me cae muy bien, su novia.

Más tarde, subimos con el Ganador y el Libanés. Cantamos "Tengo", de Sandro. Esta sí la sé. Nos sale muy pero muy bien. La Trotamundos se acerca al escenario y hace como que nos arroja ropa, se hace la groupie y se caga de risa mientras, a la mesa, está la verdadera groupie que no sabe cómo no serlo.

La música está muy fuerte, el momento da para charla y propongo irnos a otro bar. En el escenario canta un tipo que creo que es psicótico o tiene absolutamente atrofiado el buen gusto.

Vamos a tomar algo. Llegan Remolacchio y su novia, que también me cae bárbaro. Hablamos de cosas. Libros, estudios, cosas. Estoy con amigos, me siento feliz.

Llega la hora de salir del bar.
A ver: deseo dedicar el domingo a corregir una novela para presentarla a un concurso cuya presentación vence el viernes, son las cuatro de la mañana y no voy a irme con Sonia 08 a casa porque me dormiría a las mil quinientas y porque, fundamentalmente, no tengo ganas.
Mientras caminamos por la placita de Costa Rica y Malabia, me pregunto cómo hago. Sonia 08 da por sentado que va a venir a casa. No creo que tome bien la buena nueva. De repente, me doy cuenta de algo. El Ganador tiene coche.
-Vos vas para el lado de Parque Centenario, ¿no? -le pregunto.
-Sí, claro -dice él.
-¿La podrás alcanzar a Sonia 08, que vive por ahí?
-Sí, por supuesto.
Sonia 08 me mira. Por favor, que no se ponga a llorar. No se pone a llorar. Punto a su favor.
-Pensé que iba a ir a tu casa.
-No, mañana quiero escribir.
-Si me hubieras avisado, me iba antes.
-Bueno, no sabía que te estuvieses aburriendo. Todos la pasamos bien, y pensé que...
-Dejá, está bien.
Sonia 08 se aleja con el Ganador, su novia y el Libanés.

Comienzo a caminar hacia mi casa. Solo.
Acabo de elegir, y acabo de hacerme cargo de esa elección.
Podría decir que aquí corresponde la palabra "fin".
Aunque falta el epílogo, claro.

viernes, 18 de mayo de 2007

La peor cita de tu vida: Lolamaar (y 3)

Me pregunté qué hacer. La cita estaba perdida. Esto me pasa por boluda, por desconfiar del amor que tengo con A., por creer en lo que dice mi madre, que esta relación no es para mí. Me lo merezco.

Me lo merecía. En esa época los celulares eran aparatos enormes y para pocos. Yo no tenía. No existía el cliché de la llamada rescate, esa que te permite huir de una primera cita si la cosa se pone fea. Entonces decidí.

El muchacho (admito que no recuerdo su nombre) se sentó frente a los televisores y yo de espaldas. Conversamos y de a poco empecé a exagerar todos los rasgos que me diferenciaban de él. Hablé de mi amor por la literatura y el teatro. En cine nombré a Woody Allen, Bergman, Almodóvar, algún surrealista que nunca vi, y hablé de cuán importante era el trabajo con los chicos que yo hacía cada sábado, la misión educadora, la educación para todos. De ahí, un paso al comunismo. ¿Mi sueño? Conocer Cuba, hacer teatro en Cuba, escuchar a Fidel. Sí, claro, estoy ahorrando para eso, para hacer mi viaje, y después otros, viajar y viajar. Así le hablaba. Cuando me preguntó si tenía novio le dije que no tenía novios, tenía amores. Una idiota.

El encuentro duró lo menos que pude. Me llevó a casa. Intentó un beso que yo evité bajo el recurso de la inocencia: no, hoy mejor no.

Subí convencida de que el muchacho no volvería a llamar y muy pero muy enamorada de A.

Recibí dos llamados más que nunca respondí.

Y con A. estuve de novia cuatro años.

La peor cita de tu vida: Lolamaar (2)

A los pocos días llamó para invitarme a salir y acepté (no voy a justificar esta parte, total lo que pasó luego servirá de castigo).

Pasó a buscarme en un Renault 9. No recuerdo si en el aeropuerto, en la conversación telefónica o ya en el auto me enteré de que tenía veinticinco años y que era de Lanús, entonces bla bla bla, la comunidad de Lanús, si conocés a tal o cual, nombres y apellidos, una conversación obvia.

Lo que sí recuerdo fue que al subir al auto me dijo que ya sabía cuál era el mejor lugar para la cita. Locos por el fútbol. En Recoleta. Por si a alguien no le parece patético de por sí, debo contarles que yo, a los dieciocho, era una joven muy seria con pretensiones de intelectual, incipiente estudiante de Letras fascinada con la facultad, con Cortázar y lo mágico, con los encuentros casuales, la metafísica, y además con cierta tendencia a lo psicobolche (si no somos psicobolches a los dieciocho, cuándo...). Entonces sí, ir a Locos por el Fútbol me pareció patético, lo peor, imperdonable.

En los pocos minutos hasta llegar al lugar conversamos sobre qué estudiaba cada uno, qué hacíamos los fines de semana y qué música escuchábamos. Yo solía ir al cine, juntarme con amigas, trabajar los sábados en el club, y no mucho más. Además de joven seria con pretensión de intelectual, era un poco aburrida y lo que más me emocionaba era estar con A. o esperar a A. mientras lo extrañaba. En cambio él, joven de veinticinco años, estudiaba para ser Contador, iba a bailar con los amigos todos los sábados y le gustaba la marcha. Cri cri cri. Me lleva a Locos por el fútbol, va a bailar todos los sábados y escucha marcha. Encima Contador. Lo menos hippie que yo escuchaba por ese entonces era Charly García, así que imaginense, mucho Silvio Rodríguez y esas cuestiones.

(continuará)

La peor cita de tu vida: Lolamaar (1)

A mediados del año 2000, yo tenía dieciocho años y hacía un par de meses salía con A., un hombre veinte años mayor. Cuando mi mamá se enteró del asunto puso el grito en cielo, tuvo miedo y me invitó a Israel para que juntas visitemos a mi hermano que vivía allí desde hacía seis meses.

Cuando regresábamos del viaje que yo disfruté poco porque en esa época sólo me dedicaba a extrañar a A. (que además de ser veinte años mayor, vive en Neuquen), en el avión, mi mamá advirtió que un chico me miraba. Me lo hizo notar pero no me importó. Ella opinaba que era lindo y no lo dijo pero sé que pensó que era judío. Volvíamos de Israel por la línea aérea El Al, así que las probabilidades eran altas. Además, la verdad, llevaba portación de cara (no me vengan a decir que eso no existe): era una especie de Adrián Suar, petacón castaño claro, ojos celestes y sonrisa cálida capaz de conquistar a cualquier madre.

Ya en Ezeiza, mi mamá seguía insistiendo en cómo me miraba ese chico hasta que él mismo, mientras yo esperaba mi equipaje, se acercó para comentar algo que ya no recuerdo y pedirme (sí, lo juro) el número de teléfono. Giré para mirar a mi madre que desde lejos supervisaba la situación (ahora pienso que todo parecía armado por ella) y que asentía como para decir dáselo, dale, total qué te cuesta.

Tampoco recuerdo qué pensé yo entonces, pero sí que pese a estar muy enamorada de A. sabía que la relación era difícil, casi imposible, que por momentos confiaba en su fidelidad y en nuestro amor, pero que en otros no, y que en todo caso todavía no llevábamos mucho tiempo de estar juntos y que los problemas habían sido demasiados, y que quizá conocer a alguien no me venía mal...

Sí, me estoy justificando para decir: le di el teléfono al chico judío del aeropuerto.

(continuará)

martes, 26 de septiembre de 2006

Compatibilidad con usuarias del blog: Lolamaar (segunda parte: los puntajes)

1. Atracción sexual: 74
2. Similitud de intereses y temperamento: 57
3. Proyectos conjuntos: 54
4. Comprendimiento mutuo: 272
5. Amistad: 134
6. Agresividad: 101
7. Inestabilidad: 92
8. Inspiración mutua: 135

Traducción de los puntajes: 100, estándar; menos de 100, pobretón; más de 100, cool.

De acuerdo a estos puntajes, deduzco: Lolamaar me entiende, aunque no sé bien para qué.

Compatibilidad con usuarias del blog: Lolamaar

Comparación entre Lolamaar y Elemental

Informacion de Lolamaar: Informacion de Elemental:
13 Mayo 1982 4 Junio 1971
14:00 22:45
Buenos Aires, Argentina Buenos Aires, Argentina
34 S 38 58 W 28 34 S 38 58 W 28
Hora de Verano observada Hora de Verano observada
Zona Horaria: 4 horas Oeste Zona Horaria: 4 horas Oeste

Sol 22 gr. 36 min Tauro Sol 13 gr. 46 min Géminis
Luna 24 gr. 41 min Capricornio Luna 28 gr. 03 min Libra
Mercurio 12 gr. 58 min Géminis Mercurio 25 gr. 59 min Tauro
Venus 10 gr. 20 min Aries Venus 21 gr. 14 min Tauro
Marte 0 gr. 24 min Libra Marte 14 gr. 36 min Acuario
Júpiter 3 gr. 17 min Escorpio Júpiter 0 gr. 00 min Sagitario
Saturno 16 gr. 31 min Libra Saturno 28 gr. 19 min Tauro
Urano 3 gr. 03 min Sagitario Urano 9 gr. 30 min Libra
Neptuno 26 gr. 32 min Sagitario Neptuno 1 gr. 22 min Sagitario
Plutón 24 gr. 48 min Libra Plutón 26 gr. 59 min Virgo


Sol de Lolamaar en Tauro y Sol de Elemental en Géminis: Lolamaar es estable, con lo pies en la tierra -cualidades que a Elemental le faltan y se siente atraído pero a la vez se impacienta (sí, de hecho me impacienta ver si funcionaríamos). Lolamaar se siente intrigado y a la vez respeta la agudeza, agilidad mental e inteligencia de Elemental (bueno, Lolamaar, tampoco es tanta) pero a menudo se enoja con su inhabilidad para hacer compromisos o para perseverar en sus intenciones (bueno, Lolamaar ya se enojó antes de conocernos, por lo que veo).

Luna de Lolamaar en Capricornio y Luna de Elemental en Libra: Elemental es cálido, afectivo y necesita de la gente, de conversar y estar acompañado, y considera muy importante la armonía. Lolamaar es emocionalmente reservado y no muy dispuesto a respuestas afectivas o demostrativas. Elemental es bastante dependiente de sus amigos, mientras que Lolamaar es más auto-suficiente emocionalmente y/o teme la necesidad, dependencia y vulnerabilidad emocional. Elemental encuentra seguridad en las relaciones personales, Lolamaar la encuentra en el trabajo, realización y éxitos materiales. Lolamaar, en realidad, toma la vida seriamente y tiende a trabajar más de lo necesario, mientras que Elemental es más equilibrado y quiere pasar el tiempo sociabilizando o descanzando más de lo que Lolamaar hace. Lolamaar prueba a sus amigos si son sinceros y confiables, y a menudo le toma tiempo abrirse y confiar. Lolamaar puede ser un poco cínico, mientras que Elemental es más idealista. Los dos pueden ser buenos amigos aunque su amistad puede crecer lentamente. (Lolamaar, hemos batido un récord: parece que ni siquiera podremos decirnos te quiero como amigo).

Lolamaar's Sol Conjunción Elemental's Venus: Ustedes disfrutan un alto grado de armonía y congenialidad en su relación (¿pero en qué quedamos? esto es todo lo contrario de lo anterior, ¿no?). Ustedes tienen mucho en común en términos de estilo, gustos, y entretenimientos (parece que Lolamaar también tiene mal gusto). Ustedes trabajan bien en proyectos que envuelven elementos estéticos, artísticos o sociales (y bueno, si no me equivoco a Lolamaar también le gusta el cine...).

Elemental's Luna Conjunción Lolamaar's Plutón: Si la relación es íntima, se sentirán como metidos bajo la piel del otro (una especie de Bono y Frank Sinatra, parece) y desarrollarán sentimientos fuertes, tanto positivos como negativos hacia el otro (¿del amor al odio hay un sólo paso?). Elemental es probable que deteste ciertas cosas de Lolamaar, sin darse cuenta que estas cualidades son las que Elemental tambien comparte pero no admitirá concientemente tenerlas! (ups, mejor ni comento...) Esta relación tiene el potencial de ayudar a ambos a aclarar bloqueos subconcientes e inhibiciones (ah, pero entonces estaría bueno: hasta puedo largar a la analista), pero también pueden llegar a enredarse en sus propios prejuicios y caídas emocionales, la elección es de ustedes (no, claro, si va a ser de este programita).

Lolamaar's Luna Cuadratura Elemental's Luna: Existen muchas diferencias en sus hábitos y gustos personales (¡pero hace dos párrafos dijo exactamente lo contrario!¿quién será el ciclotímico, el programa, Lolamaar o yo?). Se inclinan a enojarse con facilidad por las menores diferencias. (ah, es que tiene tan mal carácter como yo, parece).

Elemental's Luna Sextil Lolamaar's Neptuno: Cada uno despierta en el otro la imaginación y disfrutan de una colorida y sensible relación (flores, pajaritos, esas cosas). Compartiendo las experiencias internas, intereses por el arte y la música (¿el arte y la música? ¿a vos te interesa el arte y la música, Lolamaar? porque lo que es a mí...), es probable que se fortalezca la parte positiva de la relación, y se enganchen juntos en actividades artísticas, musicales o altruístas (y bueno, me quedo con lo delarruistas... perdón, altruistas).

Lolamaar's Venus Oposición Elemental's Urano: Cada uno saca afuera la excentricidad, picardía y humor del otro, y esto puede parecerles que sucedan cosas inusuales, inesperadas o "locas" cuando estan juntos. (como por ejemplo colgar de un blog nuestra compatibilidad).

Lolamaar's Marte Sextil Elemental's Neptuno: Disfrutan de mirar películas, leer novelas (al fin le pega, al menos de mi lado), discutir sobre música y arte, religión y metafísica (creo que la única discusión sería: a Lolamaar le gustan y a mí no). Funcionan muy bien en cualquier área que envuelva un elemento imaginativo fuerte. El lazo espiritual entre los dos tambien es fuerte, y mientras más tiempo pasan junto sus ideales y propósitos de vida llegan a ser más refinados y entrelazados.